Durante décadas, hemos confiado la privacidad de nuestras comunicaciones y la integridad de nuestros sistemas financieros a complejos problemas matemáticos que las computadoras tradicionales tardarían milenios en resolver. Sin embargo,
Durante décadas, hemos confiado la privacidad de nuestras comunicaciones y la integridad de nuestros sistemas financieros a complejos problemas matemáticos que las computadoras tradicionales tardarían milenios en resolver. Sin embargo,